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COMUNICADOS
Mi
compromiso con
Puerto Rico
Quiero
compartir contigo
algunas ideas que
serán mis guías
en la Casa Blanca
porque mereces
saber
específicamente
lo que cada
candidato haría
por Puerto Rico.
Mereces una
presidenta que le
dé a los asuntos
de Puerto Rico
tanta atención
como la que se
les da a los
demás estados. |
| Perspectiva / 63 |
|
|
| Viernes 02 de Mayo de 2008 / El Nuevo Día |
"Revival " en el
Choliseo
El
domingo pasado, prendí
el televisor y me
resigné al magno
silletazo. Con los
rumores que corrían,
cualquier cosa podía
suceder en la Asamblea
General del Partido
Popular Democrático. |
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Aníbal Acevedo Vilá
sepulturero del PPD |
|
Por: José M.
Saldaña Ex presidente de la UPR El gobernador Aníbal Acevedo Vilá, en una asamblea (producción) coreografiada para lograr el apoyo de ésta en sus aspiraciones, se aferró en permanecer como candidato del PPD a la gobernación, esto a pesar de tener ante sí la evidencia de que las encuestas internas del PPD corroboran lo que otras señalan: que es un candidato no viable y que sería derrotado aplastantemente. El haberse aferrado a la candidatura y a la posición a sabiendas de las consecuencias electorales para el PPD, es una mezquina posición suicida que llevará al PPD a una aplastante derrota electoral el 4 de noviembre. Con él habrán de sucumbir barranco abajo la mayor parte de los candidatos a los distintos cuerpos electivos del país que no tuvieron el valor de enfrentársele y revocarlo en sus aspiraciones, particularmente los alcaldes quienes escenificaron el triste y bochornoso espectáculo de apoyarlo allí, apenas 48 horas después de haberle negado ese respaldo. La mayor parte de los Populares —tanto los allí presente como los ausentes— están internamente convencidos de que ese habrá de ser el resultado de esta nefasta obstinación. Llorarán en noviembre por lo que no supieron valientemente defender en abril. Mediante el uso de un muy peligroso discurso independentistoide, con una emotiva envoltura patriótica y evocación a Luis Muñoz Marín, el Gobernador —creyéndose dueño y señor del PPD— decidió por su cuenta establecer para el Partido Popular un derrotero o movimiento soberanista —hacia la independencia— para utilizarlo como punta de lanza en su defensa contra las autoridades federales. Con la reafirmación de su candidatura ha metido de lleno al PPD en una campaña de alto contenido antagónico hacia las instituciones del gobierno federal en la isla que habrá de darles rienda suelta a los independentistas dentro del PPD para adelantar sus agendas ideológicas. La postura nacionalistoide (de que aquí nosotros somos los que mandamos) que desde su discurso del pasado 25 de julio en Naranjito ha prevalecido en sus mensajes habrá de ser una contraproducente para adelantar cambios en el desarrollo del ELA y en el desarrollo económico del país. Los llamados soberanistas han tomado las riendas del PPD. Los que genuinamente apoyamos el ELA con la ciudadanía Americana y la relación política de unión permanente con los Estados Unidos —a pesar de que reconocemos que es necesario lograr mejorarla en áreas como las leyes de cabotaje y otras— somos peyorativamente llamados colonialistas, conservadores, pasados de tiempo y ahora se nos ha situado fuera de la corriente ideológica del partido. La realidad es que los que desean la independencia y su variante república asociada y que se autoproclaman soberanistas y liberales son los verdaderos conservadores y retrógrados. Están todavía metidos dentro del discurso "paseé" del nacionalismo, antiamericano, antiglobalizacion, anticapital y de la lucha de clases de la guerra fría proponiéndonos la opción tradicional, clásica de estatus: la república y en este caso, socialista. Desde la segunda mitad del siglo 20 el concepto de soberanía nacional ha evolucionado debido a los cambios ocurridos en la tecnología de las comunicaciones y en los mercados financieros que han resultado en la interconexión del planeta llamada Globalización. El libre comercio y los mercados comunes han reducido considerablemente los sistemas económicos internos y la hegemonía nacional sobre estos. La permeabilidad de las fronteras nacionales ha hecho que se reduzca la soberanía nacional. Los estados se han visto obligados a entrar en acuerdos de colaboración en los que se limita considerablemente la libertad de acción nacional, o sea la soberanía (ejemplo de ello es la Comunidad Económica Europea). La soberanía externa monolítica se ha debilitado considerablemente por las exigencias de la interdependencia. Puerto Rico tuvo la dicha de contar con un político visionario (Luis Muñoz Marín) quien, anticipándose a los tiempos, produjo desde hace más de 5 décadas el estatus de avanzada que tenemos al presente. Estatus que está más en sintonía con las tendencias del presente siglo 21 que todas las demás fórmulas de gobierno que barajamos en el país como posibles opciones. Muñoz previó que el actual estatus tendría por necesidad que ser dinámico y que sería necesario hacerle modificaciones para adaptarlo a los tiempos. Pero esas modificaciones serían por la vía del diálogo y la negociación y no por la vía de la confrontación. Esta vía —que es la que desean los independentistas y los llamados soberanistas— era la forma tradicional de lograr conquistas de gobierno propio frente a la metrópoli en una relación colonial explotadora y tiránica. Esa no fue la opción por la que Muñoz optó. La negociación, el diálogo y la diplomacia son las opciones del presente siglo para lograr los objetivos, metas y cambios dentro de una relación entre dos pueblos asociados donde uno ha ratificado consistentemente en las urnas la voluntad y el deseo de permanecer en esa relación. Haber utilizado emocionalmente a una asamblea multitudinaria para pretender cambiar el rumbo ideológico que el PPD deberá seguir usando la confrontación como medio es una irresponsabilidad y una muy peligrosa estrategia que debe ser rechazada. El momento para eso debió haber sido uno cuando las circunstancias propiciaran un clima de racionalidad y sosiego. De igual manera el foro adecuado para ese tipo de análisis debió de ser uno en el que el ambiente y lugar propiciaran la discusión de todos los extremos a considerarse para la toma de decisiones racionales. Esta asamblea probó no ser ese lugar. Fue una asamblea manipulada para darle un chijí chijá al Gobernador a pesar de este tratar en vano de tapar el cielo con la mano. Las consecuencias de este giro soberanista —independentista— colocarán al PPD en ruta a su desaparición como partido mayoritario en el país y habrá de llevarlo más temprano que tarde a su eventual destrucción. El responsable de sepultarlo finalmente será Aníbal Acevedo Vilá. |
COLUMNA PUBLICADA EN LA VOZ DEL LECTOR EN EL NUEVO DIA EL
1-5-2008
Cualquiera menos
Aníbal
Así
está la calle,
cualquiera menos
Aníbal. Nunca se
había visto un
gobernador tan
deficiente en su
labor
administrativa.
Sila tuvo razón
en no escogerlo.
Rosselló no se
equivocó cuando
dijo "esperen lo
que viene". Nunca
habíamos visto un
gobernador que
prometió tanto y
no cumplió. Lo
dice una popular
con conciencia
que piensa
primero en Puerto
Rico, en vez de
banderas
políticas. No
obstante, no
siempre pensé
así. Por años
pertenecí al
corazón del
rollo,
invirtiendo mis
años de juventud
al partido de la
pava. Con orgullo
fui empleada de
ese partido
aunque eran otros
tiempos, tiempos
en que trabajar
para el PPD era
una escuela
porque sus
líderes eran de
otra calaña. De
ellos emanaban
las mejores
cualidades de
servicio y
entrega al
pueblo. Eso fue
hace más de
treinta años. |
Como el Gobernador no explica, y se guarda la razón para su conducta, hay que hacer conjeturas.
Mi opinión personal es que Aníbal no quiere irse solo si el Gran Jurado Federal encuentra lo que sospecha. La investigación de los federales parece que está tocando fondo y Aníbal sabe que si hay algo, esos sabuesos pueden encontrarlo. Y si eso resulta y algo encuentran, se lo llevan. Esposado y con el mameluco.. Y él lo sabe. Pues no me voy solo, es su reacción anticipada. El Gobernador tiene merecida fama de gran estratega político, y, como tal, es calculador y metódico, capaz de anticiparse y correr riesgo cuando no hay alternativa.
Llamó a su secretario de Justicia, Roberto Sánchez Ramos, quien le había entregado dos días antes el expediente de Rosselló con el último informe de un fiscal investigador que no encontró evidencia para acusar al líder del PNP por el asunto de la pensión. Aníbal hojea el voluminoso documento y hace anotaciones en un cuaderno, comenta y pregunta: “¿Qué te parece el informe de ese fiscal imbécil? Y que lo que hay es circunstancial. Mira esto, y esto otro, y esto que está aquí. Para él eso es circunstancial. ¡Tu fiscal! El Secretario, quien ya había tenido un mal día cuando compareció ante una comisión legislativa y perdió la compostura cuando le hicieron una pregunta que le llegó al tuétano, explicó lo mejor que pudo.
Este funcionario tiene fama de ser un excelente abogado, de escritorio, sin la experiencia de un “trial lawyer”. Su carrera profesional ha sido detrás de un escritorio y en la biblioteca legal, leyendo casos, haciendo anotaciones, escuchando subalternos. Siempre bien vestido, refinado, culto y de modales delicados y sociable, Roberto Sánchez no tiene dotes de orador como las tenía su abuelo Ramos Antonini. Más bien es parco de expresión como su señor padre el bien recordado don Roberto Sánchez Vilella, quien era magnífico administrador, pero de poco hablar.
Cuando el Gobernador, incomodado y frustrado en su plan, le salió en forma un poco destemplada a su empleado, el secretario, huérfano de la habilidad en el toma y dame de abogado en corte abierta, no pudo salir del cerco. Un Héctor Rivera Cruz, con sus dotes legales y sus recursos y el respeto profesional de un secretario de Justicia de su calibre, que sabe dónde está “parao”, debió explicarle al Gobernador lo delicado de la situación. Los riesgos y peligros potenciales, legales y de otra índole. Su deber es orientarlo y señalar el camino a seguir. Aconsejar y hacerse sentir. Don Roberto y don Ernesto, padre y abuelo, tenían carácter y lo hicieron. Se dieron a respetar.
Como el fiscal de su Departamento que investigó a Rosselló hasta la saciedad no encontró causa para procesarlo, y lo reiteró, Sánchez tenía que defender la integridad de los procesos y debió hacérselo saber al Gobernador. En palabras cortas y precisas tenía que decirle a Aníbal: “Señor Gobernador, con el mayor respeto, estamos cometiendo un error y una injusticia. Pero para eso se necesita algo más que el título y una posición de rango. No basta con el pelo bien peinado si no hay profesionalismo.
La suerte estaba echada y el estratega decidido y desenfrenado y sin el consejo y la orientación leal y honesta que puede esperarse de un buen funcionario competente y vertical, dio la orden tajante. “Envíalo al FEI”, dijo Aníbal para poner fin a las conversación entre jefe y empleado. Y del despacho en Fortaleza el secretario de Justicia, sumiso y obediente, salió de regreso a su oficina a pocos pasos de distancia, para cumplir la orden. Como Aníbal quiere: Rosselló es un pillo, es un pillo, es un pillo. Y lo repitió varias veces en radio y televisión. Para luego intentar aclarar y borrar el insulto con el cual quiso encontrar culpable por anticipado a Rosselló, diciendo que había dicho que cometió actos de pillaje. ¡Pobrecito secretario!
¿Y Rosselló? Pidió públicamente que aceleren los procedimientos y que sigan investigando. Que sea en un “fast track”, que no se detengan. Ligero, con prisa.
Por primera vez
un gobernador en
Fortaleza utiliza la
posición para
destruir a su
enemigo político,
utilizando a un
secretario de
Justicia que en
realidad se comporta
como un genuino
sastre jurídico.
Y mientras tanto el
Gran Jurado federal
y el FBI siguen
buscando y
acumulando pruebas
donde Aníbal cree
que están bien
escondidas. Se han
llevado documentos y
récords, se han
incautado de
computadoras y otro
equipo, han
entrevistado
funcionarios del
Partido Popular y de
Gobierno en sus
casas y en oficinas,
bajo juramento. De
los de ahora y de la
pasada administració
El gobernador Aníbal Acevedo Vilá se precia que golpea duro. Durísimo. Directo al bolsillo de los contribuyentes. Y no se le escapan ni las finanzas del partido. Estamos con el agua al cuello, pagando impuestos y mas impuestos. Hay aumentos en todo (menos el sueldo). Y ahora viene el golpe más duro de todos, el más costoso. El que más chavos le sacará del bolsillo a la gente. Del que no hay quien se escape, porque todos tenemos que comprar algo. Siempre hay que ir a comprar.
En la farmacia, en el supermercado, en el almacén de descuentos, en las tiendas de ropa, perfumerías, en el heladero, en los ventorrillos, al vendedor ambulante, mercancía, utensilios...
En todo sitio y lugar donde usted tenga que ir a comprar. Desconozco si los diezmos y ofrendas que damos en la iglesia de nuestra preferencia también pagan el 7%. Y el comerciante que se niegue a cobrar el 7% a sus clientes se arriesga a que lo multen en $20,000. Hay que registrarse en el Departamento de Hacienda, y quien no lo haga será multado en diez mil. Y tienen que exhibir el certificado a la vista de los clientes, para que no se equivoquen.
Porque todos los comerciantes son cobradores del Gobierno. Y los compradores son los paganos; si no tienen chavos suficientes, pues compren menos y pague el 7%.
Porque Aníbal es como el Shylock de Shakespere en el clásico de la literatura “El mercader de Venecia”. La libra de carne que le correspondía a aquel diabólico mercader tenía que ser completa, exacta. El 7% de Aníbal tiene que ser completo y exacto. Que lo pague el cliente y consumidor, el que tiene que comprarlo todo. Y podría subir al ocho.
Se calcula que cada uno por ciento debe producirle al Gobierno alrededor de $300 millones anualmente, en números redondos a base de la contabilización del total de ventas al año en toda la Isla, en todos los negocios y servicios.
Y este siete debe rendir la friolera de $21,000,000,000. Así como usted lo lee, en once dígitos, con nueve ceros después del número 21.
Lo repito, $21,000,000,000.
¡Ay Aníbal, que bárbaro eres!
Ahora seguramente harán otros cálculos. Es costumbre, para dorar la píldora venenosa. Como están dorándola con cuentos, en costosos anuncios que paga el Gobierno para provecho de sus agencias publicitarias favoritas, de supuestos alivios contributivos. Esperen y oirán mentirle al pueblo diciendo que no son dos mil cien millones de dólares, sino que son menos, muchos menos.
Don Roberto Sánchez Vilella solía decir, cuando se alejó de Muñoz Marín y se postuló para gobernador con su propio partido, que se encargaría de que los electores no olvidaran las mentiras y errores de su mentor. Pero su partido era un mero partidito y don Roberto no tenía con qué dar la batalla.
Aníbal insistió siempre en el 7% cuando la propuesta era un “sales tax” de cuatro por ciento y un posible uno y medio por ciento para los municipios. Durante el debate público y legislativo se daba por descontado que sería el cuatro y uno por ciento adicional.
Pero Aníbal estaba a la carga, agresivo; que no, que el siete. Quería el siete a toda costa. Y por arte de magia, en el Senado se aprobó una medida, muy confusa, sin historial legislativo senatorial.
Aníbal movió la maquinaria de propaganda, convirtió a sus ciegos seguidores en masoquistas que se complacen cuando los foetean como si pagar las contribuciones más altas es asunto para incondicionales.
Como sacada de la manga, Aníbal firmó el proyecto enseguida y por la noche y proclamó el siete por ciento.
La confusión nunca fue aclarada, y en estos momentos el siete por ciento está impugnado en los tribunales por inciativa de don Carlos Romero Barceló y el ex presidente del Senado, Charlie Rodríguez, en defensa de todos los consumidores que por necesidad compran lo que necesitan y pagan por servicios.
Así llega el nuevo golpe efectivo la semana que viene, el 15 de noviembre. Regalo de Acción de Gracias. Una gracia del Gobernador. Y eso es así con una legislatura adversa, pero si este País de masoquistas sobre los cuales tú gobiernas te dan el control y dominio legislativo como pretendes, habrá que freírse en el infierno. Y en aceite. Sin que quede a los que menos tienen para comprar las medicinas, con taparrabos y esmaya’os.
Como candidato era un santo varón.
Como gobernador (la minúscula es intencional) ha resultado un paquetero. Represivo y abusador contra los más sufridos, contra el más pobre, contra los que menos tienen. Porque el que tiene recursos, sencillamente paga y adelante con la vida; como es su costumbre.
En sus dos años de instalado en Fortaleza, Aníbal ha demostrado ser un gobernante que no tiene clemencia para los gobernados. Es sinónimo de Shylock, pero uno vivo y real, en carne y hueso, con su sed de dinero. Sin igual.
Ese será su legado.
Nunca un gobernante sentado en Fortaleza como un reyecito cualquiera se burló y abusó tanto de las instituciones del gobierno de Puerto Rico.
Ni siquiera nuestro honroso Tribunal Supremo sufrió y sufre por meses la afrenta de ver cómo el gobernador Aníbal Acevedo Vilá secuestra una silla vacante, sin que a él le de la gana de extender nombramiento de un juez y obliga que el Tribunal esté cojo.
Aníbal, el triunfo no da derecho a ser canalla. Pero el Gobernador tiene piel de cocodrilo y le resbalan las críticas. no importa de donde vengan.
Alguien sugirió que por ese trato abusivo de Aníbal, abusivo e ilegal porque falta al mandato constitucional que tiene el Gobernador y a su deber ministerial, el Supremo no debe cruzarse de brazos y podría al menos emitir una resolución crítica y de censura al gobernante y, en última instancia, instar un proceso de desaforo.
La clase togada no debe hacerse cómplice de la conducta antiética del Gobernador y mantener un silencio inexplicable, como si no estuviera ocurriendo nada.
Aníbal se ha distinguido como alguien a quien le importa un bledo lo que digan y piensen de él. Su actitud equivale a un “a mí qué y al que no le guste que se vaya a freír esparragos”.
El Gobernador olvida que fue gracia